Miénteme. Dime que me adoras…
Que te gusto…
Que no puedes vivir sin mí…
Que soy lo mejor que te ha pasado en mucho tiempo…
Que no quieres soltar mi mano…
Dime todo eso, porque es lo que necesito…
Y si tienes que mentir, miénteme…

Miénteme. Dime que me adoras…
Que te gusto…
Que no puedes vivir sin mí…
Que soy lo mejor que te ha pasado en mucho tiempo…
Que no quieres soltar mi mano…
Dime todo eso, porque es lo que necesito…
Y si tienes que mentir, miénteme…

Me impulsas. Me animas. Me empujas.
Me das fuerza. Me apoyas. Me haces sonreír.
Me alegras. Me inspiras. Me descuadras.
Me recompones. Me ilusionas. Me diviertes.
Me sostienes. Me arropas. Me desnudas.
Me aceptas. Me conquistas. Me mejoras.
Me revolucionas. Me abrazas. Me envuelves.
Me endulzas. Me agasajas. Me enamoras.
Me completas…

Disfruto de cada conversación contigo…
De las risas hasta el alba…
De las historias que nos contamos…
De los juegos…
Y sin embargo, no puedo enamorarme de ti…
Porque hay demasiado en contra…

Oye que si no vienes tú…
Ya voy yo…
Y si no te decides tú…
Ya lo hago yo…
Que no me da miedo dar el primer paso
Si es contigo…
Porque estoy segura de todo…

Me miras, te miro…
A veces, no sabemos qué decir…
Y otras intento encontrar temas de conversación
antes incluso de verte para evitar los silencios
Pero también para aprender un poco más de ti…
Y en otras ocasiones basta con que me sonrías…
Y yo sonreírte a ti…
Para qué más…

¿Y si te acercas
y dejamos que la distancia entre tú y yo sea la mínima?
¿Y si hacemos lo que mejor sabemos, besarnos, acariciarnos y
tontear como dos adolescentes?
¿Y si te digo todo lo que me gustas y me demuestras
que te sigo encantando?

Ando por la vida receptiva
a tus muestras de cariño…
a tus migajas, a tus más y tus menos…
Y siempre estoy aquí para ti,
aunque no te des ni cuenta (o no quieras) de que existo…
Siempre esperando, siempre deseosa…
Siempre receptiva a ti…

Si dijera que me encanta tu risa no haría
justicia a la sensación tan placentera
que me recorre cuando te escucho reír…
Tu sonrisa socarrona me divierte y
hasta tus ojos transmiten paz y alegría
cuando sonríes…
Así que no dejes de sonreír (me) jamás…

Si te miro a los ojos…
siento que se me encienden las mejillas…
Y si me dices algo, por insignificante que sea…
siento que me ruborizo…
Me intimidas con poco que hagas…
y no lo puedo remediar…

Me obsesioné con verte llegar, verte cruzar la puerta…
Con tu olor, con tu perfume…
Con tus color color miel, con tu amplia y contagiosa sonrisa…
Con tu leve timidez y con tu manera socarrona de responder…
Con tu forma de estar en el mundo, con tu sensatez…
Me obsesioné contigo y ahora es complicado alejarme de ti…
